Mi amiga Emma decidió hacer la ruta a Choquequirao conmigo. Pobre, no sabía en lo que se metía. Sus jadeos y rodillas temblecas la llevarían, días despues, a maldecir asociarse con Manolon para llegar al “último Refugio Inka”. Pero al final, frente al increible paisaje de las ruinas, todo ceño fruncido y odio al camino . . . → Continúa leyendo: Mochileros.org en Choquequirao



