Se anunciaban lluvias y viento para los días venideros. Que tal certeza, la gente de los pronósticos debe andar feliz. Estar en colonia, por mas bella que fuese, ya no venía alcaso. El andar tranquilo y el engorde del ojo bajo este clima, era casi imposible. Nos levantamos temprano con la lluvia fría y enrumbamos . . . → Continúa leyendo: Montevideo, al paso
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