Hoy amaneció feo. la playa con un viento de tormenta y yo con un dolor de estómago asesino. Luego del desayuno un cólico “killer” me atacó hasta dejarme tumbado por varias horas. Por culpa de este malvado ataque me quedé sin conocer Piriápolis. Ya en la tarde luego de un par de pastillas y tumbadas . . . → Continúa leyendo: Punta del Este, la lujosa



